Carrito
104,54 €
EN 12492 · EN 397
Es la norma del casco de obra de toda la vida. Obliga a absorber el impacto de un golpe vertical, a resistir la penetración de un objeto puntiagudo y a que el barboquejo se suelte si algo tira con fuerza, para no estrangular a quien lo lleva.
Casi toda la gama KASK la cumple, así que la elección real no es la norma sino los requisitos opcionales que lleva encima cada modelo:
Los modelos Air son mucho más llevaderos en verano. Los cerrados son los que se usan cuando hay tensión o salpicadura. Es la decisión que más se agradece acertar, porque un casco incómodo acaba quitándose.